lunes, 30 de enero de 2012
viernes, 27 de enero de 2012
A la mujer le cuesta más que al hombre bajar de peso con ejercicio
Miércoles 25 de Enero de 2012 |
La actividad física implica una total contracción muscular que produce un gasto de energía. El ejercicio físico es necesario para mejorar ciertos indicadores de salud como la presión arterial, la fortaleza ósea, la hiperglucemia o la depresión. Es decir que no toda actividad física contribuye a la salud.
Cuando el hombre o la mujer hacen ejercicios intensos con pesas aumentan la masa muscular. "Si se mantiene la masa grasa mientras se aumenta la masa muscular se suele ’ganar’ peso", señaló a LA GACETA el doctor Guillermo Díaz Colodrero, de la Asociación Metropolitana de Medicina del Deporte. Para muchas mujeres el resultado de verse más musculosas (sobre todo en brazos y piernas) va en contra de su idea de tener una silueta femenina, mientras que para el sexo masculino es todo lo contrario: sienten que remarcan su aspecto varonil.
Hay dos grupos que se benefician con el aumento de la masa muscular: los atletas y las personas mayores (que pueden recuperar buena parte de la pérdida de músculo que se produce por el propio envejecimiento).
Pérdida de peso
Respecto a la disminución del peso corporal, el efecto de la actividad física es modesto. No tiene el mismo efecto que someterse a una dieta equilibrada hipocalórica. En general la pérdida sostenida de peso (aquella que se mantiene en el tiempo) es del orden del 1 al 3 % (entre 1,5 y 3 kilos). "La principal ventaja del ejercicio -indicó el médico- es que ayuda a mantener el peso que se logró bajar. Y uno de los problemas está en que la actividad física mínima habitual sobre actividad física moderada aconsejada para la salud en nuestro país (hacer 30 minutos de ejercicios moderados durante cinco días por semana) podría no ser suficiente para la reducción de peso. Otras sociedades médicas, por ejemplo, recomiendan hacer un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física para obtener un efecto apreciable en el peso en el caso de que no se realice una dieta. Aunque esto pueda parecer mucho, existen otras alternativas a considerar: las actividades físicas moderadas se pueden acumular haciendo varios períodos de 10 minutos en el día. Si se hace ejercicio intenso se necesitan menos minutos en total".
También destacó que la aptitud física (es decir la capacidad de hacer actividad física moderada o intensa en forma eficiente) puede ser diferente en las personas con el mismo grado de sobrepeso. Para decirlo en forma simple: hay personas con sobrepeso con capacidad para hacer distintos tipos de ejercicios y otros que no tanto. Para los primeros será más fácil hacer actividad física y ver los resultados. Para los otros, será más difícil (al menos al inicio) y se podrían desalentar más rápido, lo puede desembocar en el abandono de la actividad. "Pero atención: mucha gente con sobrepeso bien entrenada logra una mayor aptitud física que personas sedentarias de similar edad en su peso ideal", aclaró Díaz Colodrero.
De ahí que el secreto sea estar bien asesorado, para no no hacer más de lo que cada uno es capaz y para buscar variantes de actividades que sean atractivas y que la persona pueda realizar en forma progresiva.
Diferencias
Frente a la actividad física, la diferencia entre el hombre y la mujer radica en que la mujer de peso promedio gasta menos calorías para la misma intensidad y duración del ejercicio, sencillamente porque pesa menos que un hombre promedio. Entonces, si una mujer sigue la recomendación general de bajar de peso (del 5 al 10 % del peso corporal), le costará más que a un hombre hacerlo con actividad física. No es lo mismo perder 5 kilos para un hombre de 90 que para una mujer de 60 kilos. Además, la mujer tiene proporcionalmente más grasa corporal, que no gasta tanta energía como la masa muscular, precisó Díaz Colodrero.
Cuando el hombre o la mujer hacen ejercicios intensos con pesas aumentan la masa muscular. "Si se mantiene la masa grasa mientras se aumenta la masa muscular se suele ’ganar’ peso", señaló a LA GACETA el doctor Guillermo Díaz Colodrero, de la Asociación Metropolitana de Medicina del Deporte. Para muchas mujeres el resultado de verse más musculosas (sobre todo en brazos y piernas) va en contra de su idea de tener una silueta femenina, mientras que para el sexo masculino es todo lo contrario: sienten que remarcan su aspecto varonil.
Hay dos grupos que se benefician con el aumento de la masa muscular: los atletas y las personas mayores (que pueden recuperar buena parte de la pérdida de músculo que se produce por el propio envejecimiento).
Pérdida de peso
Respecto a la disminución del peso corporal, el efecto de la actividad física es modesto. No tiene el mismo efecto que someterse a una dieta equilibrada hipocalórica. En general la pérdida sostenida de peso (aquella que se mantiene en el tiempo) es del orden del 1 al 3 % (entre 1,5 y 3 kilos). "La principal ventaja del ejercicio -indicó el médico- es que ayuda a mantener el peso que se logró bajar. Y uno de los problemas está en que la actividad física mínima habitual sobre actividad física moderada aconsejada para la salud en nuestro país (hacer 30 minutos de ejercicios moderados durante cinco días por semana) podría no ser suficiente para la reducción de peso. Otras sociedades médicas, por ejemplo, recomiendan hacer un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física para obtener un efecto apreciable en el peso en el caso de que no se realice una dieta. Aunque esto pueda parecer mucho, existen otras alternativas a considerar: las actividades físicas moderadas se pueden acumular haciendo varios períodos de 10 minutos en el día. Si se hace ejercicio intenso se necesitan menos minutos en total".
También destacó que la aptitud física (es decir la capacidad de hacer actividad física moderada o intensa en forma eficiente) puede ser diferente en las personas con el mismo grado de sobrepeso. Para decirlo en forma simple: hay personas con sobrepeso con capacidad para hacer distintos tipos de ejercicios y otros que no tanto. Para los primeros será más fácil hacer actividad física y ver los resultados. Para los otros, será más difícil (al menos al inicio) y se podrían desalentar más rápido, lo puede desembocar en el abandono de la actividad. "Pero atención: mucha gente con sobrepeso bien entrenada logra una mayor aptitud física que personas sedentarias de similar edad en su peso ideal", aclaró Díaz Colodrero.
De ahí que el secreto sea estar bien asesorado, para no no hacer más de lo que cada uno es capaz y para buscar variantes de actividades que sean atractivas y que la persona pueda realizar en forma progresiva.
Diferencias
Frente a la actividad física, la diferencia entre el hombre y la mujer radica en que la mujer de peso promedio gasta menos calorías para la misma intensidad y duración del ejercicio, sencillamente porque pesa menos que un hombre promedio. Entonces, si una mujer sigue la recomendación general de bajar de peso (del 5 al 10 % del peso corporal), le costará más que a un hombre hacerlo con actividad física. No es lo mismo perder 5 kilos para un hombre de 90 que para una mujer de 60 kilos. Además, la mujer tiene proporcionalmente más grasa corporal, que no gasta tanta energía como la masa muscular, precisó Díaz Colodrero.
jueves, 26 de enero de 2012
Pedagogia de la aventura
Afrontar retos en equipo es una practica habitual en la metodologia de la aventura. Crear el ambiente es necesario, afrontar el objetivo el reto..................
martes, 24 de enero de 2012
EL PESO DEL ÁREA DE EDUCACIÓN FÍSICA EN LA ESCUELA
La educación en la escuela no solo debe favorecer el conocimiento científico,
sino que debe impulsar el crecimiento pleno, íntegro y total de nuestros niños y
niñas. Para ello, debe preocuparse de trasmitir y desarrollar las capacidades y
los valores que humanicen, de tal forma que dignifiquen las vidas de los niños
como estudiantes y como personas. Es aquí donde el papel de la educación física
juega un papel importante.
Durante la etapa escolar, la educación física
debe basarse en la adquisición de conocimientos, habilidades y competencias
relacionadas con el cuerpo y con su actividad motriz que contribuyan al
desarrollo integral del niño y a la mejora de su calidad de vida.
Es
importante que en la sociedad actual en la que vivimos, donde hay una tendencia
al sedentarismo, casos de obesidad infantil y enfermedades cardiovasculares y
musculares, entre otras, se haga hincapié en el impacto positivo que la
educación física tiene en las personas y en su crecimiento. Se trata de
reflexionar sobre el sentido y los efectos de la actividad motriz, el desarrollo
de hábitos saludables, regulares y continuados, así como sobre el placer de
sentirse bien con el propio cuerpo, contribuyendo a la vez a la mejora de la
autoestima. Hoy en día, cuando los niños y jóvenes pasan la mayor parte de su
tiempo en los centros educativos, donde por lo general se siguen rutinas de
actividades de carácter pasivo, se hace más necesario que nunca un adecuado
programa de educación física escolar. Además es bueno que el patrón de actividad
física aprendido en la niñez y adolescencia continúe en la vida adulta,
reduciéndose así el riesgo de padecer enfermedades. Por lo tanto, es importante
encontrar formas de motivar a los jóvenes para que se mantengan activos a lo
largo de la vida adulta.
La escuela ofrece los medios y los recursos
necesarios para integrar la actividad física a la vida cotidiana de los niños,
estableciendo una tendencia que potencia su desarrollo motriz, su capacidad de
socialización, su salud y su integridad como personas. A su vez, las actividades
en esta área permiten potenciar las actitudes y los valores propios de una
sociedad solidaria, sin discriminación, respetuosa con las personas y con el
entorno.
Aparte del desarrollo motriz y de la competencia comunicativa,
básicas para el buen crecimiento del niño, el área de Educación Física permite
tratar las competencias sociales centradas en las relaciones interpersonales a
través de la adquisición de valores como el respeto, la aceptación o la
cooperación, valores que luego serán trasmitidos a la actividad cotidiana.
Además, las posibilidades expresivas del cuerpo y de la actividad motriz
permiten potenciar la creatividad y el uso del lenguaje corporal para transmitir
sentimientos y emociones que humanizan el contacto personal.
A través de
las actividades dentro del aula o gimnasio, los niños aprenden a convivir, a
aceptar las reglas para el funcionamiento colectivo, la participación y el
respeto por las diferencias, y conocen las posibilidades y las limitaciones
propias y ajenas, aprendizaje que luego les será útil tanto dentro como fuera de
las escuela. Además, el conocimiento de uno mismo y de las propias posibilidades
y carencias, la autosuperación, perseverancia y actitud positiva, así como la
organización individual y colectiva contribuyen a la competencia de aprender
a tener autonomía e iniciativa personal.
En general, los niños que
practican algún deporte o que participan de actividades deportivas semanalmente
en forma activa, son socialmente niños más participativos e integrados. A través
de los juegos colectivos y de equipos, se desarrollan estímulos propios de la concentración, visión de
equipo, trabajo en conjunto y estrategias de superación personal. Además,
algunos estudios nos revelan que las prácticas deportivas en etapa escolar
mejoran el estado de ánimo y disminuyen el riesgo de padecer estrés escolar,
ansiedad y depresión en los niños.
José Antonio Hidalgo Martín
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte
Maestro Especialista en Educación Fisica
lunes, 23 de enero de 2012
Dar cabezazos a los balones de fútbol podría lesionar al cerebro
Traducido del inglés: lunes, 16 de
enero, 2012 
Aunque los investigadores no han probado aún una relación entre el deporte y el daño cerebral, el Dr. Alejandro Spiotta y otros expertos de la Clínica Cleveland dijeron que los balones de fútbol se mueven a altas velocidades cuando entran en contacto con las cabezas de los jugadores, lo que pone a los atletas en riesgo de lesión cerebral traumática.
"Aunque el deterioro cognitivo sea leve, representaría un importante problema médico y de salud público dado el altísimo número de jugadores de fútbol en todo el mundo", escribieron Spiotta y colegas. "Cualquier efecto nocivo posible podría hacerse clínicamente evidente solo décadas en el futuro".
En su revisión de la investigación existente, que aparece en la edición de enero de la revista Neurosurgery, los investigadores afirmaron que se debe tener cuidado al dar cabezazos en todos los niveles de fútbol. Aconsejaron que los niños utilicen balones adecuados para su edad hasta que desarrollen la fortaleza del cuello y el control corporal necesarios para una técnica adecuada en los cabezazos.
Jeffrey Astle, un jugador inglés de fútbol que tenía una reputación por sus entusiastas cabezazos, murió de una enfermedad cerebral degenerativa en 2002. El daño cerebral que sostuvo fue similar al de la encefalopatía traumática crónica, una enfermedad cerebral degenerativa hallada en jugadores de fútbol y otros atletas, señalaron los investigadores en un comunicado de prensa de la revista.
Los investigadores anotaron que los balones de fútbol ya no se hacen de piel y no absorben la humedad, lo que podría hacer que darles cabezazos sea más seguro. Además, hay un debate continuo sobre el uso de cascos suaves para proteger las cabezas de los jugadores.
La revisión concluyó que se necesita más investigación para determinar los efectos a largo plazo de los cabezazos sobre los cerebros de los jugadores.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
NOTA: ahora me explico algunos comportamientos de los futbolistas tanto dentro como fuera del terreno de juego.......................... ¿ Son realmente un ejemplo para que nuestros alumnos los sigan?
Estudio asocia cloro de piscinas con daño pulmonar en nadadores
NUEVA YORK (Reuters Health) - Los nadadores competitivos que entrenan en
piscinas climatizadas con cloro sufrirían cambios pulmonares similares a los de
personas con asma.
Un equipo de Francia y Canadá comparó tejido pulmonar y test respiratorios de 23 nadadores canadienses de unos 21 años con 10 personas con asma leve y 10 personas sanas, sin alergias, de la misma edad. Las muestras de tejido y las pruebas se tomaron fuera de la temporada de competencia.
El equipo de Valérie Bougault, de la Universidad Lille 2 de Salud y Derecho, en Francia, halló que el tejido pulmonar de los nadadores tenía casi seis veces más células inmunológicas asociadas con el asma y las alergias que las muestras del tejido de los participantes sanos y una cantidad similar a la del grupo asmático.
Los nadadores y los asmáticos también tenían cicatrices en el tejido pulmonar, a diferencia de los que no nadaban.
"Este estudio es el primero que revela evidencia directa del daño de las vías respiratorias asociado con la natación en piscinas con cloro", dijo Alfred Bernard, toxicólogo de la Universidad Católica de Lovaina, en Bruselas, Bélgica, quien no participó del estudio.
"No hay pruebas que sugieran que esos cambios provoquen asma en el largo plazo", indicó la doctora Sally Wenzel, neumonóloga de la University of Pittsburgh.
La inflamación del tejido pulmonar no estuvo asociada con los síntomas del asma, como la tos y las sibilancias, o con disnea durante la evaluación clínica para determinar la función pulmonar.
Además de la función desinfectante, el cloro reacciona con una gran cantidad de sustancias químicas del sudor humano, la orina y el cabello. Eso induce la formación de subproductos, algunos de los cuales son peligrosos para la salud humana.
Esos subproductos son muy volátiles y pueden evaporarse al aire de las piscinas, según explicó Ernest Blatchley, ingeniero ambiental y experto en química del agua de la Purdue University, en Indiana, Estados Unidos.
Los nadadores de elite inhalan grandes cantidades de esos derivados del cloro mientras realizan ejercicios extenuantes en la piscina.
La exposición a las sustancias del cloro en las piscinas cubiertas aumentaría la sensibilidad de los nadadores a los alérgenos, como la caspa de las mascotas, el polen y el polvo, según detalló Bernard.
De hecho, entre el 50 y el 65 por ciento de los nadadores competitivos son sensibles a los alérgenos comunes, comparado con entre el 29 y el 36 por ciento de las población general, precisó Bougault.
En el estudio publicado en Journal of Allergy and Clinical Immunology, 18 de los 23 nadadores tenía por lo menos una alergia. Mientras que la exposición a los alérgenos puede modificar el tejido pulmonar, "también detectamos cambios en el tejido de nadadores sin alergias", agregó.
Eso sugiere que la exposición a los derivados del cloro produciría daño pulmonar, concluyó Bougault, que integra los consejos asesores de varias empresas de la industria, como GlaxoSmithKline y MerckFrosst, que producen los fármacos para el asma Advair y Singulair.
Los autores no pueden asegurar que la exposición reiterada a las sustancias químicas de las piscinas dañe el tejido pulmonar.
Sin embargo, están seguros de que hay ciertas precauciones que se pueden tomar para reducir esa exposición, como evitar las piscinas con fuerte olor a cloro en el aire, señal de mal manejo de las sustancias químicas en el agua.
FUENTE: Journal of Allergy and Clinical Immunology, online 26 de diciembre del 2011
Un equipo de Francia y Canadá comparó tejido pulmonar y test respiratorios de 23 nadadores canadienses de unos 21 años con 10 personas con asma leve y 10 personas sanas, sin alergias, de la misma edad. Las muestras de tejido y las pruebas se tomaron fuera de la temporada de competencia.
El equipo de Valérie Bougault, de la Universidad Lille 2 de Salud y Derecho, en Francia, halló que el tejido pulmonar de los nadadores tenía casi seis veces más células inmunológicas asociadas con el asma y las alergias que las muestras del tejido de los participantes sanos y una cantidad similar a la del grupo asmático.
Los nadadores y los asmáticos también tenían cicatrices en el tejido pulmonar, a diferencia de los que no nadaban.
"Este estudio es el primero que revela evidencia directa del daño de las vías respiratorias asociado con la natación en piscinas con cloro", dijo Alfred Bernard, toxicólogo de la Universidad Católica de Lovaina, en Bruselas, Bélgica, quien no participó del estudio.
"No hay pruebas que sugieran que esos cambios provoquen asma en el largo plazo", indicó la doctora Sally Wenzel, neumonóloga de la University of Pittsburgh.
La inflamación del tejido pulmonar no estuvo asociada con los síntomas del asma, como la tos y las sibilancias, o con disnea durante la evaluación clínica para determinar la función pulmonar.
Además de la función desinfectante, el cloro reacciona con una gran cantidad de sustancias químicas del sudor humano, la orina y el cabello. Eso induce la formación de subproductos, algunos de los cuales son peligrosos para la salud humana.
Esos subproductos son muy volátiles y pueden evaporarse al aire de las piscinas, según explicó Ernest Blatchley, ingeniero ambiental y experto en química del agua de la Purdue University, en Indiana, Estados Unidos.
Los nadadores de elite inhalan grandes cantidades de esos derivados del cloro mientras realizan ejercicios extenuantes en la piscina.
La exposición a las sustancias del cloro en las piscinas cubiertas aumentaría la sensibilidad de los nadadores a los alérgenos, como la caspa de las mascotas, el polen y el polvo, según detalló Bernard.
De hecho, entre el 50 y el 65 por ciento de los nadadores competitivos son sensibles a los alérgenos comunes, comparado con entre el 29 y el 36 por ciento de las población general, precisó Bougault.
En el estudio publicado en Journal of Allergy and Clinical Immunology, 18 de los 23 nadadores tenía por lo menos una alergia. Mientras que la exposición a los alérgenos puede modificar el tejido pulmonar, "también detectamos cambios en el tejido de nadadores sin alergias", agregó.
Eso sugiere que la exposición a los derivados del cloro produciría daño pulmonar, concluyó Bougault, que integra los consejos asesores de varias empresas de la industria, como GlaxoSmithKline y MerckFrosst, que producen los fármacos para el asma Advair y Singulair.
Los autores no pueden asegurar que la exposición reiterada a las sustancias químicas de las piscinas dañe el tejido pulmonar.
Sin embargo, están seguros de que hay ciertas precauciones que se pueden tomar para reducir esa exposición, como evitar las piscinas con fuerte olor a cloro en el aire, señal de mal manejo de las sustancias químicas en el agua.
FUENTE: Journal of Allergy and Clinical Immunology, online 26 de diciembre del 2011
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